lunes, 29 de noviembre de 2010

El aguila negra.


Hace unos dias escuché esta canción por casualidad. Hacia mucho que no la oía, pero siempre me gustó mucho. Y también por casualidad me enteré de que la versión original no era de Maria del Mar Bonet, sino de Barbara, una cantante francesa que yo no conocía, y la verdad es que no cual de las dos me gusta más.
Me parece una canción preciosa y con un mensaje muy especial.

Un buen día, o quizás una noche
cerca del mar, yo me había dormido
cuando de golpe, el cielo se llena de luz
y un pájaro negro sale
sin venir de ninguna parte
lentamente, las alas bautizando
lentamente, él iba girando.
Cerca de mí el latido se acabó
y como caído del cielo
el pájaro se detuvo
Los ojos eran de color rubí
Y las plumas del color de la noche
Y en su frente, mil rayos de tono suave
el pájaro, rey coronado, llevaba un diamante azul.
Con el pico, la cara me tocó
su cuello, me encontré en la mano
Fue entonces que yo supe que
imagen del pasado quería volver conmigo
Buen pájaro, llévame a tu país
de otros tiempos sé mi amigo
Como antes en sueños claros de niños
estrellas y más estrellas cogeremos temblando
Como antes en sueños claros de niño
Como antes sobre una nube blanca
Como antes, tú y yo el sol encenderemos
Y en la isla del recuerdo la lluvia lanzaremos ...
El pájaro negro alza los ojos al sol
y hacia el cielo de una emprendió el vuelo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Claros y sombras.


La niebla


La densa niebla que llena de gran tristeza mi alma, tu podrías disiparla tan solo con que pusieras una sonrisa en tu cara. Sonrisa limpia y serena, sonrisa de amor colmada, cual sol fundirá la niebla con toda su luz y fuerza, devolviéndome la calma. Tu sonrisa me despierta, sin ella no valgo nada. Sonámbula entre la niebla puedo morirme si tu sonrisa me falta.


Jaime Pedrol