sábado, 27 de marzo de 2010

Bailar pegados.


Me gusta bailar, es una de mis pasiones. Actualmente no tengo demasiado tiempo para hacerlo, pero siempre tengo el gusanillo de moverme cuando escucho la música, y además en todos sus ritmos.
Recuerdo cuando era pequeña, lo primero que hacia mi padre los domingos por la mañana era poner el tocadiscos (si, ese aparato que ahora nos parece tan raro, pero que entonces era casi un lujo tener), y corriendo venia a por mi para que bailara con él, ¡me lo pasaba bomba!; a él tambien le gusta mucho bailar.
Después cuando era jovencita, las tardes de discoteca, y como me lo pasaba en grande  moviendo el esqueleto jaja...
 La rumba, el cha-cha-cha, la salsa, el tango, el vals, el rock, los bailes tan movidos de hoy en día, y los agarraditos , etc etc etc.., todos me gustan.
Tanto como el baile me gusta la música.



Sergio Dalma

Supongo que una cosa te lleva a la otra....
Espero no perder nunca el ritmo,no solo de la música.

viernes, 19 de marzo de 2010

ALGUNAS AMISTADES SON ETERNAS


Agunas veces encuentras en la vida una amistad especial:
ese alguien que al entrar en tu vida la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reir sin cesar, ese alguien que te hace
creer que en el mundo existen cosas buenas.
Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tu la abras.
Esa es una amistad eterna....
Cuando estas triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo
y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes, y de gran confusión.
Si te alejas, tu amistad eterna te guia y te alegra.
Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien.
Si tu encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque
no tienes nada de que preocuparte.Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.                        
                                           PABLO NERUDA

domingo, 14 de marzo de 2010

Para mi Irene.


Al as de mi corazón, al piloto de mis sueños...
a la alegria de mi vida,
al sitio tranquilo en que me refujio en la oscuridad de la noche,
al vivo sol matinal de mi alma al alba,
a la brillante estrella de mi firmamento,
a mi amor,
a mi corazón,
a mi todo.

Con todo mi amor, para siempre.



domingo, 7 de marzo de 2010

Cara al mar.

Sentada delante del mar siento el latido de mi corazón y de mi mundo interior y veo la luz del lejano faro que brilla sobre las olas. Luz rutilante como la estrella que guía mi mundo.
Y en las noches en vela me prometo un mejor sueño lleno de paz y gozo contemplando las maravillas de la naturaleza. Siguiendo la vida en un desfilar de sensaciones y sentimientos que yo misma voy creando.
Y luego, al amanecer, mirando ese mar y ese cielo de color azul siento una sensación indescriptible, singular, como de calor y energía estimulante. Es como una mezcla de excitación y serenidad.
Al dejar de mirar vuelvo a la realidad pero esa serenidad me sigue acompañando.